En una reunión clave con los alcaldes de Ñuble, el gobernador Óscar Crisóstomo presentó el plan de emergencia para la prevención y combate de incendios forestales, destacando la asignación de $2.500 millones para que los municipios lleven a cabo acciones preventivas. Estos fondos, que se distribuirán entre los 21 municipios de la región, permitirán implementar medidas como la creación de cortafuegos, desbroce de maleza y la construcción de pequeños acumuladores de agua, con el objetivo de estar mejor preparados ante la temporada de incendios.
El gobernador destacó la importancia de contar con la colaboración de los municipios en este proceso, indicando que además se firmará un convenio común entre todas las comunas para facilitar la maquinaria y recursos en caso de emergencia. También se mencionaron otras medidas como la solicitud a la Dirección General de Aguas (DGA) y la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) para la generación de acumuladores de agua en los lechos de los ríos y la limpieza de caminos.
Por otro lado, se discutió el presupuesto de la región para 2024, que ha experimentado un aumento significativo del 20%, pasando de 64.000 millones a 77.000 millones de pesos, convirtiéndose en el presupuesto más grande de la historia para Ñuble. Sin embargo, el gobernador expresó su preocupación por las restricciones que dificultarán el acceso a fondos para trabajar con organizaciones sociales y realizar proyectos de infraestructura en las comunas.
A pesar de estas limitaciones, los alcaldes manifestaron su agradecimiento por los recursos destinados a la prevención de incendios y expresaron su preocupación por las dificultades que enfrentarán el próximo año debido a los recortes en algunos fondos públicos.